Las almohadillas de los perros y gatos tienen diversas funciones muy importantes como: amortiguan los impactos cuando caminan, la protección de sus huesos y articulaciones; pero también regulan su temperatura corporal; además estás están hechas por tejido adiposo y una capa cornea muy resistente; por lo que actúan como una suela natural protegiéndolos de las superficies duras y abrasivas.
Por otro lado, las almohadillas de los perros son muy resistentes, ya que soportan el movimiento del peludo y su actividad física sin problema. Mientras que, las de los gatos son más suaves y flexibles, pero también son muy duras, ya que los ayuda a trepar y pasar por superficies afiladas y peligrosas.
¿Cómo cuidar las almohadillas de mi mascota?
Lo que debes hacer para cuidar las almohadillas de tus mascotas, como perros y gatos es mantenerlos hidratadas y limpiar después de paseos para evitar exponerlos a las temperaturas extremas; tampoco es recomendable que caminen en horas con mucho calor o cuando haga demasiado frío. Tampoco es ideal que tu peludo y felino se bañe con demasiada agua, ya que este líquido podría debilitar sus almohadillas.








