Un refugio en Londres descubrió que todas las noches un perrito se escapaba del lugar en donde estaba, asaltaba la cocina del inmueble y además liberaba a sus compañeros para armar una fiesta animal. Fue el personal del recinto quienes cada mañana encontraban el ligar con las jaulas abiertas y a los peludos paseando libremente por los pasillos.
Aunque las primeras veces los encargados pensaron que era un descuido por parte del personal, las cosas se pusieron serias cuando la situación se repetía más veces; fue por ello que decidieron instalar las cámaras de vigilancia para poder ver qué estaba pasando durante la noche.
Lo que captó las cámaras fue muy chistoso, ya que un galgo llamado Red se escapaba de su jaula, iba a la cocina y posteriormente comía las mejores golosinas, después abría las celdas sus compañeros caninos para compartir con ellos el alimento, fue así que, los peluditos terminaban paseándose por los pasillos del refugio.







