PERROS

Por esto NUNCA debes darle pollo con hueso a tu perro

Aunque se trate de un alimento rico y nutritivo, hay que quitarle los huesos al pollo antes de ofrecérselo a nuestros perros, pues no es bueno para ellos.

Los perros no deben comer el pollo con hueso.Créditos: Pexels y Flaticon
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El pollo es un alimento delicioso que, además de saber riquísimo, aporta nutrientes muy importantes y que son de beneficio tanto para nuestro organismo como para el de nuestros perros, sin embargo, antes de darlo a nuestra mascota, hay que quitarle cualquier hueso que tenga, ya que ellos no lo pueden comer así.

Los cortes de pollo más recomendados para los perros son la pechuga y los muslos, dos partes que tienen hueso si es que no pedimos la preparación en la pollería o lo hacemos en el hogar.

De hecho, la mejor forma de darle esta carne a los perros es cocida, así que podemos aprovechar esta preparación para quitar la carne y servirla desmenuzada o cortada en cuadritos, lo que también sirve para evitar que el perro se atragante al ingerirla.

Por las astillas, nunca hay que darle de comer pollo con hueso a un perro

Darle pollo con hueso a los perros hace que corran el riesgo de romperlos y astillarse con ellos; recordemos que la fuerza de la mandíbula de los caninos es considerable, sus dentaduras están hechas para rasgar y que además los huesos de pollo son pequeños y relativamente frágiles: una combinación perfecta para que los astillen.

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Cuando un perro come huesos astillados, puede sufrir lesiones en todo su aparato gastrointestinal, desde cortes en la faringe y el esófago hasta el estómago; además de ocasionarles dolor, pueden ser mortales.

De igual forma, los huesos podrían causar una obstrucción en su estómago, por lo que podrían sufrir de dolor abdominal, vómito y pérdida de apetito, así que es mejor evitar que los perros coman huesos de pollo.

Síntomas de un perro que comió huesos de pollo

En caso de sospechar o notar que un perro comió huesos de pollo, hay que observar su comportamiento durante los días que siguen, así como también revisar sus heces, pues podría presentar los siguientes síntomas:

  • Vómito
  • Diarrea
  • Letargo
  • Estreñimiento
  • Dolores (manifestados en aullidos, agresividad o evasión)
  • Sangre en baba o en heces.
  • Gemidos
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Para resumir: hay que evitar que los perros coman pollo con hueso, pues se podrían astillar y lastimar, lo que también ocasiona problemas digestivos y de salud muy importantes; si sospechas que tu perro está pasando por esto, deberás de acudir con el veterinario para una revisión.